La esperanza de ganar en el casino
Cuando juegas en un casino siempre hay un factor esperanza que opera igual para hombres y para mujeres. Es la ilusión de enfrentarse al casino y conseguir vencer la ventaja que este tiene y para lograrlo los jugadores han de tener una fe ciega pero no en los dioses sino en las matemáticas.
Un casino es como un Olimpo pero no de dioses griegos sino de matemáticas (que también son originariamente griegas) creado por los hombres que entendiendo las leyes del universo han hecho que estas estén en su favor y son capaces de doblegar a un factor tan caprichoso como es la suerte. Esa es la verdadera naturaleza de un casino. Un casino da dinero y también lo quita
Los jugadores saben que los hados están siempre de parte de la casa. Pero incluso sabiendo esto depositan su fe en libros, revistas y métodos. De tal manera que por su mente jamás pasa este pensamiento: “Hey, estoy perdiendo. No se puede ganar en estos juegos”
Y que es lo que hace que los jugadores vuelvan al casino. ¿Qué les motiva para volverá intentarlo una y otra vez incluso sabiendo que los juegos son invencibles? En una palabra: esperanza. Su corazón está lleno de visiones de victoria, cada visita se construye con la esperanza de encontrar el resquicio, la máquina, la combinación que les haga volver victoriosos. Y si ven a alguien conseguirlo las llamas de su deseo se avivan.
Esta esperanza no tiene nada de malo. No es ningún secreto que a la larga el casino se llevará de nosotros mucho más de lo que nos da, pero no hay ningún problema en intentar encandilar a la diosa fortuna para que suelte sus preciadas prendas, aunque todos sabemos de sus caprichos y de que a los que sonreía ayer serán abandonados por ella mañana
Sin embargo llenarte la cabeza de sueños de gloria no tiene nada de malo si eres capaz de mantenerlos controlado. Si no dejas que la codicia te domine y eres capaz de decir “Hasta aquí y no más”, puedes pasar muy buenos ratos mientras intentas superarte día tras día.